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lunes, 31 de diciembre de 2012
tres poemas para Noni
Demasiado corazón
Porque no sabía odiar
La admiraba
Y la seguiré admirando
La enfermedad la destrozó
Por dentro y por fuera
Pudo haber muerto
Aborreciendo la vida
Pero se fue
Con el corazón intacto
****
Silencio
Inseparable del silencio
Siempre
El sonido de tu voz
****
Quité las cortinas para lavarlas
Y el invierno se compadeció de mí
Entraste a raudales por la ventana
viernes, 28 de diciembre de 2012
jueves, 27 de diciembre de 2012
cuando se despertó. Erich Fried

Catherine se acuerda
de algo que
le recuerda algo
pero al principio
ni qué
ni de qué
Luego sabe
que fue un olor
y luego
un olor que le
recuerda a Navidad
pero no era
un olor a abetos o velas
y seguro que tampoco
un olor a pasteles y galletas
Sino ¿qué?
Sino el olor a jabón
El olor de un líquido
que ella y su hermano
recibieron en Navidad
para hacer enormes pompas de jabón
Ahora el recuerdo
ha vuelto
enorme
y muy redondo
y se refleja en él su cara de niña
irisada
y luego revienta
Erich Fried. Es lo que es. La Poesía, señor hidalgo. Barcelona. 2006
miércoles, 26 de diciembre de 2012
pruebas. Lawrence Sail
.jpg)
Eliminar hojas, el zumbido de las tardes largas, luz.
Poner en negrita el agarrón de la escarcha, noches negras.
Recomponer ventarrones del bosque, mares empinados como escaleras.
Poner en bastardilla las punzantes pendientes de la lluvia.
Cancelar corrección mundo asesino, centro de la desesperación.
Sangrar: en el principio, comenzar de nuevo.
Insertar un asterisco en Belén.
Reemplazar caracteres dañados por reyes magos.
Sustituir establo por posada, pesebre por cama.
Trasponer caviar y corteza, pez y anzuelo.
Realinear la esperanza, apreciar al hambriento y al muerto.
Imprimir: pesa en tu mano el libro en capullo de la primavera.
http://www.festivaldepoesiademedellin.org
sábado, 22 de diciembre de 2012
sueño después de la guerra. Zabier Hernández
Una noche
Atrincherado en las ansias
Adormilado por la respiración del otro
He soñado con el rostro de una niña
De pelos rizados color negro como sus ojos
Mirada triste que busca.
La vi jugando a las escondidas
Con un padre imaginario
La vi correr detrás de una flor que volaba
Y también la vi llorar.
Tapando sus lágrimas con sus manitas sucias
De tierra inocente y fértil
Después de la guerra
Al alba del desahogo
En la intranquilidad fantasmal de los recuerdos
He despertado cazando mariposas
En un jardín destrozado.
Al otro lado de una muralla de orquídeas fosforescentes
Ella
La niña de mis sueños
Desde el lado de los vencidos
Me dice papá.
http://www.festivaldepoesiademedellin.org
jueves, 20 de diciembre de 2012
miércoles, 19 de diciembre de 2012
presentando Olvidar el Olvido en Sputnik
Gracias a Xavier, Juli y Jauma, los tres socios propietarios de Sputnik, por hacer posible que algo tan necesario se haya hecho realidad en esta zona de la isla alejada de Palma.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Jamestown revisitado. Karenne Wood
A la manera de Wendy Rose.
(Al ser invitada a una reunión en el sitio de la Colonia de Jamestown, donde la gente
de la
iglesia deseaba disculparse con los indígenas de Virginia por todo lo sucedido desde 1607).
Aquí vienen de nuevo,
inquiriendo. Advierten
que nada tenemos
para dar, hemos dado
como la tierra, nuestras
montañas asoladas
con negros venenos híbridos
elaborados de tabaco.
Ustedes nos disponen en su
plataforma como esculturas.
Podrían arrepentirse ante nosotros,
llorar entre sus ropas por algo
como un emotivo programa
de debate, para absolverse casi
cuatrocientos años, y después
regresar a casa a cortar el césped.
Ustedes no son quienes
quemaron nuestros cultivos de maíz
nos dieron cobijas infectadas
politiquearon, robaron, violaron o
intercambiaron ron. Ustedes no son
los que preguntan cómo puedo ayudar,
los que ofrecen su trabajo a los indígenas,
o incluso votan por salvar el planeta.
Nosotros no somos quienes
perdieron a sus hijos congelados en el río,
cuyas madres cargaban balas
cuyos padres dejaron corazones
en este suelo. No fue sobre nosotros
que se dijo, no tienen
ni los derechos de los perros
Nosotros somos palabras
de lenguas que nadie se atrevió a hablar. Somos
sin nombre, nombrados por otros;
mulatos y mestizos
de Virginia. Somos piedras blancas
y pedazos de hueso, alfarería
sumergida en rojo barro, vidrio negro
como puntas de lanza encontradas aquí,
obsidianas extraídas entre las tribus
que vivieron miles de kilómetros al
oeste. Somos refranes de nuestros
abuelos, canciones que flotan en
el viento nocturno con nuestros sueños.
Ahora ustedes nos llaman remanentes:
lo que queda de una tela
cuando la mayor parte se gastó.
–Ustedes no tienen memoria–
nos desplomamos sobre
cicatrizadas rodillas y dijimos
que no había más que dar.
Ustedes preguntan de nuevo,
¿Aceptaremos sus disculpas?
Un viento del suroriente
les responde. Nuestras orejas
no son visibles. Los labios no son
visibles…
O, somos los huesos
de lo que ustedes olvidan, de lo que
ustedes pensaron eran sólo mentiras…
Sólo nuestros ojos miran alrededor.
Ojos tono tierra, ojos del
bosque, ojos de cumulonimbo, ojos
salpicados de oro, ojos
como la obsidiana, ojos que
ven directamente a través de ustedes.
http://www.festivaldepoesiademedellin.org
sábado, 8 de diciembre de 2012
muerte repentina. Ahmed Abdelmoti Hegazy
Escribí mi número telefónico,
Mi nombre y mi dirección;
Si de repente muero
Mis amigos vendrán y me identificarán.
Imagino lo que pasará
Si no vienen.
Me quedaré en la morgue dos largas noches,
Temblarán los fríos alambres del teléfono en la noche,
Sonará el timbre,
Sin contestación... una... dos veces.
Alguien le dirá a mi madre que estoy muerto.
Mi madre, -triste campesina-
¡Cómo caminará sola en la ciudad
Mi dirección en su mano!
¡Cómo pasará la noche a mi lado
En el silencioso salón,
Vencida en su soledad,
Consolada en la reclusión de su dolor,
Sola, meditando
Sobre sus penas ocultas,
Tejiendo mi mortaja con negras lágrimas!
Quisiera que mi madre hubiera tatuado el brazo de su hijo
Para que yo no me extraviara,
Para que no traicionara a mi padre,
Para que mi primera cara no se escondiera bajo la segunda.
Cuando veo a hombres y mujeres salir en silencio
Después de pasar dos horas conmigo
Sin cruzar mirada alguna, sin contemplar otras escenas,
Cuando veo que, en la vida, no hay locura
Y sobre nosotros vuela el pájaro de la quietud,
Siento como si de verdad estuviera muerto y yaciera en silencio
Contemplando este mundo agonizante.
Tradución del inglés de Claire Pye.
http://www.festivaldepoesiademedellin.org
viernes, 7 de diciembre de 2012
lunes, 3 de diciembre de 2012
la advertencia. Euler Granda

Un día
le regalan a uno
una palabra
y uno la pone al sol,
la alimenta,
la cría,
la enseña a ser bastón,
peldaño,
droga anticonceptiva,
garra,
analgésico,
brecha para el escape
o parapeto.
Uno le saca música,
la pinta,
la vuelve más pariente
que un hermano,
más que la axila de uno.
Uno la vuelve gente
y en los instantes débiles
hasta le cuenta
las cosas subterráneas de uno;
pero cría palabras
y un día te sacarán los ojos.
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