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jueves, 14 de abril de 2011




UNA CARTA DESDE ARAGÓN



Este es un sector tranquilo.


Enterramos a Ruiz en un ataúd de pino joven,
pero el sudario era muy pequeño y los pies lavados se le salían,
el hedor de su cadáver escapaba de entre los limpios tableros de pino
y algunos de los porteadores envolvían sus rostros con pañuelos.
Muerte sin dignidad.
Cavamos una tumba irregular en una tierra hostil
y disparamos una ráfaga irregular sobre la tumba.
Se podría decir por nuestra indiferencia que nadie le echaba mucho de menos.


Este es un sector tranquilo de un frente tranquilo.
No hay gas tóxico, ni explosivos potentes.


Pero cuando bombardearon el otro lado del pueblo
y las calles se asfixiaban en polvo
las mujeres salían gritando de las casas en ruinas,
apretando bajo el brazo el trasero desnudo de un bebé.
Pensé: qué feo es el miedo.


Éste es un sector tranquilo de un frente tranquilo.
Nuestros nervios están templados; también dormimos plácidamente.
En la limpia cama del hospital me pesaban tanto los ojos,
el sueño cómodamente emborronaba una imagen,
un miliciano herido sobre una camilla,
ya fuera de peligro pero aún pidiendo agua a gritos,
fuerte ante la muerte, pero sin preparación para aquel dolor.


Éste es un frente tranquilo.


Pero cuando le estreché la mano al despedirme, un obrero anarquista
dijo. "cuéntale a los obreros de Inglaterra
que ésta no fue una guerra fabricada por nosotros.
No la buscábamos.
Pero si alguna vez los fascistas vuelven a mandar en Barcelona
será como un montón de ruinas con nosotros, los obreros, debajo".


John Conford, Hablando de leyendas. Poemas para España. Poemas escritos por brigadistas internacionales de las Islas Británicas que participaron en la Guerra Civil Española. Edición de Jim Jump, Antonio Díez y David González, Ediciones de Baile del Sol, 2009

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